Mitos y realidades de las alergias al cacahuate

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Esther Schiffman Selechnik

Nutrióloga y especialista en obesidad y comorbilidades

Mito. Una mujer con alergias debe evitar exponer a su bebé a cacahuates desde el embarazo

Realidad. A pesar de que antígenos dietéticos (sustancias no reconocidas por el organismo y que pueden causar una reacción alérgica), como la proteína del cacahuate, del huevo y de la leche, se han detectado en la leche materna, los estudios que se han realizado para evaluar el rol de dicha exposición con el desarrollo de alergias en el niño son observacionales y tienen varios errores, por lo que los resultados habían sido contradictorios. Recientemente un estudio controlado (estudio LEAP) encontró en niños con alto riesgo de desarrollar alergia al cacahuate, que entre más temprano se les exponga a los cacahuates, mayor es la prevención del desarrollo de la alergia[1]. Por ello otro grupo de investigadores de la Universidad de Rochester se dio a la tarea de confirmar estos resultados en ratones, encontrando que la exposición materna al cacahuate durante el embarazo y la lactancia no tiene impacto en el desarrollo de alergias en el bebé y que, de hecho, se puede inducir en ellos la tolerancia al cacahuate brindando pequeñísimas cantidades de cacahuate de manera directa, durante la ablactación (introducción de sólidos que se lleva a cabo a los seis meses de edad)[2].

Mito. Si crees que tienes una alergia a un alimento debes dejarlo de comer

Realidad. Cuando una persona sospecha que tiene una alergia a algún alimento, es común que esté tentada a auto-diagnosticarse o a seguir consejos de personas cercanas, pero la realidad es que dichas restricciones pueden provocarle un problema de mala nutrición, así es que lo ideal es acudir a un profesional de la salud (de preferencia un alergólogo) para un diagnóstico certero.

Mito. Una persona alérgica a los cacahuates nunca podrá volver a probarlos

Realidad. En efecto, la recomendación es evitarlos ya que cuando se es alérgico, las reacciones al cacahuate pueden ser muy severas. Sin embargo, estudios muy interesantes sobre inmunología oral sublingual han encontrado que pequeñas dosis de harina de cacahuate a niños alérgicos pueden llegar a desensibilizarlos y a evitar la reacción[3]. De ninguna manera se recomienda hacer esto en casa y debe buscarse ayuda de un profesional; sin embargo, los resultados son alentadores.

Mito. La alergia al cacahuate es muy común y hay que preocuparse en México

Realidad. A pesar de que las cifras de alergias a alimentos se han incrementado en todo el mundo, la prevalencia de alergia al cacahuate en México es muy baja. Scott y colaboradores en 2010 mostraron una prevalencia de alergia al cacahuate en 1% de la población, y la cifra es mucho menor en México. De hecho, se ha encontrado a la leche de vaca, al huevo, a la soya y al plátano como alimentos con mayores porcentajes de alergias en niños y adultos, siendo éstas igualmente muy bajas. En el Departamento de Alergia e Inmunología Clínica y Pediátrica de México se ha encontrado que entre el 20% y 30% de la población general que reporta ser alérgica a algún alimento, sólo se confirma en 6% a 8% de los niños y en 3% a 4% de los adultos[4], por lo que es importante mantenerse informado y distinguir entre una intolerancia temporal y una alergia a un alimento.

Mito. Los que sospechan padecer alergia a los cacahuates no deben ni oler ni consumir ningún producto con cacahuate

Realidad. La alergia al cacahuate debe tomarse muy en serio, sin embargo existen productos como el aceite de cacahuate refinado que no tiene alergenos (proteínas tipo Ara h1, Ara h2 y Ara h3 que provocan la reacción alérgica) ya que ha sido purificado, refinado y blanqueado. Este aceite es empleado en varios productos de la industria de alimentos por lo que no todos los productos con cacahuate provocan reacción y puede revisarse en la etiqueta. El aroma del cacahuate no causa reacciones alérgicas.

[1]DuToitG,RobertsG,SayrePH,BahnsonHT,RadulovicS,SantosAF,etal.Randomizedtrialofpeanutconsumptionininfantsatriskforpeanutallergy.NEnglJMed.2015;372(9):803–13

[2] Jârvinen KM, Westfall J, De Jesús M, Mantis NJ, Carroll JA, et al. Role of maternal dietary peanut exposure in development of food allergy and oral tolerance. Plos One 2015; 12: 1-17.

[3] Commins SP, Kim EH, Orgel K, Kulis M. Peanut allergy: New developments and clinical implications. Curr Allergy Asthma Rep 2016; 16(5):35.

[4] Maya-Epelstein J, Rosas-Vargas M, del Rio-Navarro B. Frecuencia de sensibilización a alimentos por pruebas cutáneas de prick-to-prick y de parche en niños con enfermedades alérgicas. Revista Alergia de México 2012;59 (3):123-130.

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