10 cosas que no sabías del chile

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¿Quién no ha comido su alimento favorito acompañado de alguna salsa con chile? Este popular ingrediente en nuestra dieta, esconde secretos sorprendentes que compartimos contigo.

1. El picor del chile se debe a una sustancia llamada capsaicina. Curiosamente, esto es provocado como defensa del chile para evitar ser comido por depredadores. Para conocer el nivel de picor de un chile se usa la escala Scoville la cual tiene 16 millones de unidades Scoville. El chile habanero, uno de los más picosos a nivel mundial, tiene entre 150,000 a 300,000 unidades de esta escala.

2. En nuestro país se conocen más de cien tipos de chiles. Es imprescindible para dar sabor a cualquier platillo y el condimento nacional por excelencia. La diversidad y riqueza de los platillos preparados con chile es sorprendente. Desde los típicos y variados moles de Puebla, Oaxaca y Yucatán, hasta las deliciosas salsas y adobos de estados como Guadalajara o Veracruz.

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3. Además de ser un condimento extraordinario, es también, un alimento de gran valor nutritivo. Es rico en vitaminas: el vegetal con mayor concentración de ácido ascórbico que se conoce. Los chiles frescos contienen más del doble de vitamina C que el limón y la naranja y casi seis veces más que la toronja; los secos, por su parte, contienen vitamina A en una proporción mayor que las zanahorias.

4. Comer chile tiene sus beneficios. Se ha comprobado que favorece la digestión de las proteínas del maíz y del frijol, por algo era básico en la alimentación de nuestros ancestros. El trío de ingredientes mexicanos conformado por maíz, frijol y chile, es un complejo de componentes muy nutritivos que se equilibran y refuerzan entre sí. Por ejemplo un taco de frijol con salsa.

5. El chile se encuentra entre los 10 productos hortofrutícolas más importantes que comercializa la Central de Abastos de la ciudad de México, siendo el serrano, el jalapeño y el poblano los de mayor venta. El 30% del chile que se comercializa en la central se envía a las plazas de doce estados de la República Mexicana, principalmente del sur y sureste del país.Thinsktock

6. La comercialización de los chiles secos difiere de la de los frescos en que hay menos fluctuación en el precio, tienen una vida más larga sin estropearse y se pueden almacenar a la espera de un mejor precio, cuando hay un exceso de chile seco en venta. Los chiles secos se empacan en costales de ixtle o petate, como fue la costumbre prehispánica y se llevan al mercado.

7. El picor causado por el chile es una sensación en el cuerpo que podemos situar entre el placer y el dolor. La primera reacción puede ser la de sentir un calor placentero por todo el cuerpo, siempre y cuando se trate de un chile medianamente picante. Cuando es muy picante, nos puede provocar un fuerte ardor en la boca y garganta, lágrimas, flujo nasal y sudoración.Hemera/Thinstock

8. Como muchas otras plantas comestibles, el chile tiene propiedades medicinales, y ha sido usado como remedio, desde la época prehispánica. Nuestros ancestros lo utilizaban para tratar los problemas respiratorios y digestivos, mezclaban chile molido con miel, con una infusión de la raíz de alguna planta medicinal, o con agua de cal para tratar la tos, o el catarro.

9. Los aztecas recurrían al chile para aliviar padecimientos y molestias como el dolor de las caries, el oído infectado, el estreñimiento y los dolores del parto. Diversos ungüentos, parches y lociones que actualmente se venden en las farmacias lo contienen y se usan de forma externa, para tratar dolores musculares como la artritis el reumatismo o el lumbago.

10. Las fiestas religiosas que se celebran hoy día en muchas regiones del país son para honrar a los santos católicos, pero todavía contienen una parte importante de las creencias y ritos precolombinos. Como la fiesta de los masuchiles o fiesta de los chiles, celebrada en Olinalá, Guerrero, en honor a San Francisco, santo patrono de este pueblo de artesanos.

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