El arándano, aliado para personas con hipertensión arterial

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La hipertensión arterial (tensión arterial ≥120/80 mmHg, medida tres veces en días diferentes) se ha considerado un muy peligroso asesino silencioso debido a que la persona que la padece puede pasar varios años sin síntomas pero manteniendo cifras elevadas de presión arterial que van dañando lentamente órganos internos, como el corazón, válvulas sanguíneas y riñones. Dicho daño, además de endurecer las arterias, favorece la oxidación y acumulación de colesterol de baja densidad (LDL) o “malo” dentro de las arterias y promueve un estado crónico proinflamatorio que aumenta más la tensión arterial y con ello el riesgo de enfermedades cardiovascular, cerebrovascular, y renal, importantes causas de mortalidad en México. Lo anterior es preocupante ya que aunque la hipertensión arterial (HTA) es más frecuente en personas mayores de 50 años, afectan cada vez más a personas más jóvenes debido al estilo de vida sedentario, a la obesidad, a la diabetes y a las dietas altas en grasas saturadas y sodio, que forman parte de la realidad de la mayoría de los mexicanos; la hipertensión arterial ahora afecta a 33% de nuestra población1. La buena noticia es que se trata de una enfermedad que puede prevenirse con actividad física regular y con una dieta saludable rica en verduras y frutas, baja en sodio y en grasas saturadas, apoyada con aliados como los arándanos, cuyo consumo ha sido asociado con varios beneficios adicionales que podrían retrasar aún más la incidencia de enfermedades y/o de sus complicaciones .

Investigadores de las universidades de Tufts y de Boston han reportado que los polifenoles presentes en el arándano y en el jugo de arándano podrían mejorar la función endotelial (de las células de la pared interna de los vasos sanguíneos) y la salud cardiovascular en pacientes con enfermedad coronaria, al observar una disminución del endurecimiento arterial doce horas después de haber ingerido jugo de arándano, y un aumento de su endurecimiento después de ingerir un placebo. Dicho endurecimiento de las arterias se midió con el índice de augmentación, que también se ha empleado en otros estudios más recientes, encontrando resultados igual de prometedores, como es el caso de un estudio canadiense en hombres con obesidad abdominal quienes mejoraron dicho índice después de ingerir 500ml de jugo de arándano al día por 4 semanas. Sin embargo, no sólo los hombres pueden beneficiarse de los arándanos. Estudios con mujeres con síndrome metabólico (un síndrome que puede incluir hipertensión) revelaron una disminución de la oxidación de lípidos sanguíneos al beber dos tazas de jugo de arándano al día durante 8 semanas.

La hipertensión y los eventos cardiovasculares son comunes tanto en hombres como en mujeres, pero ahora se sabe que cuando las mujeres llegan a la menopausia sin la protección de los estrógenos, las mujeres postmenopáusicas comienzan a sufrir de disfunción endotelial y con ella una mayor prevalencia de hipertensión y eventos cardiacos. En consecuencia, es urgente disminuir ese riesgo incrementado, y más estudios encuentran a los arándanos como un aliado para ello . Por ejemplo, el estudio de Lai-Ming y colaboradores demostró una disminución del estrés oxidativo, una mejora de la función vascular y en los perfiles de colesterol en ratas con ovariotomía que consumieron arándano en el transcurso de ocho semanas.

Así es que los resultados son alentadores encontrando que diversos mecanismos en los que los polifenoles antioxidantes del arándano están involucrados en la disminución del riesgo de hipertensión y sus fatales complicaciones, por lo que te invito a estar al pendiente de tu presión arterial y a cuidar la salud de tus arterias consumiendo deliciosos arándanos frecuentemente. 

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