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Vino y queso: el maridaje perfecto

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Por Lic. Luis I. Cárdenas Barona

El vino y el queso son productos que prácticamente nacieron y se han desarrollado en paralelo, por lo menos, eso nos indican sus antecedentes. Ambos se obtienen de la fermentación; el vino proviene del jugo de la uva mientras que el queso procede de la leche. Por otro lado, gracias a la amplia variedad de estos productos, los podemos clasificar en varias categorías y hacer distintas combinaciones entre ellas, con el fin de fusionar y realzar sus sabores y texturas. Para saber qué variedad de queso acompaña mejor a un tipo de vino, puedes guiarte con las siguientes propuestas, las cuales además ofrecen la opción de complementar con un poco de pan.

1. Quesos frescos en general

KENA Cocina Celebraciones
KENA Cocina Celebraciones

Son ricos en calcio y proteínas además de poseer un sabor clásico. Destacan el adobera, boursín, panela de petate, ranchero, requesón, ricotta y sierra.

Vinos blancos, secos y ligeros, sin barrica, preferentemente de uvas Chardonnay, Chenin blanc, Viognier o Pino blanc.

Algunos panes con cereales como el de cinco granos, ajonjolí, avena, linaza, centeno, croissant, crotones, frutillas rojas, semilla de girasol, mostaza y amapola serán un rico complemento.

2. Quesos blandos

Ideales para presentar en tabla son el camembert, brie, st. Maure, morbier, cambozola, portsalut, pyrámide.

Vinos tintos, jóvenes, sin barrica o poca barrica, preferentemente de uvas Merlot, Shiraz, Malbec, Tempranillo, Petit sirah, Pinotage o Gamay.

Ciertos panes con nuez y canela, arándanos, manzana, chabacano, pasas y nuez al vino blanco, hojaldres, brioche son buena opción.

3. Quesos duros

El sabor fuerte y aromático del comté, cotija, emmenthal, grana padano, Gruyére, reggiano, es distintivo.

Vinos tintos, con crianza, robustos, preferentemente uvas Cabernet sauvignon, Cabernet sauvignon – merlot o Sangiovese, Tempranillo o Syrah.

Acompaña con panes que tengan frutas secas, orejones, nueces, higos, dátiles, así como los especiados.

4. Quesos azules

Creado por accidente por un pastor francés que dejó enmohecer una pieza de queso. Las mejores opciones son cabrales, bleu de Auvergna, danblue, edelpilz, gorgonzola, roquefort, stilton.

Vinos blancos, dulces o de postre, se propone “vendimia tardía” (late havest), Marsala, Moscatel o Sauternes.

Vinos tintos, seco, con crianza y robustos, preferentemente de uvas Cabernet sauvignon, Tannat o Tempranillo.

Vinos tintos, dulces, principalmente Oporto tawny o Madeira.

El complemento perfecto serán los panes con arándanos, nueces y pasas al vino tinto, o también con higos y dátiles.

5. Quesos procesados

La textura cremosa hace del cheddar americano, brick, marmol jack, Monterrey jack, gouda ahumado con salmón, jamón serrano y hierbas finas, los mejores.

Vinos tintos, de cuerpo medio, con crianza. Se proponen vinos nacionales como Shiraz, Merlot, Tempranillo o riojanos crianza y reserva.

Galletas integrales, croissant, crotones y tostadas son una gran alternativa.