
En el mundo de la parrilla, cada corte de carne se erige como una expresión única de sabor, cautivando los paladares de comensales y maestros parrilleros. Bajo la perspicaz mirada del chef ejecutivo de Cachava, Mike Dávila, algunos cortes se perfilan para liderar las preferencias durante este año, gracias a su exquisito sabor, jugosidad y accesibilidad.
Entre los predilectos, el Rib Eye destaca por su origen en la sección de las costillas de la res, su generosa capa de grasa que imprime un carácter distintivo y su inconfundible jugosidad. Para el chef Dávila, este corte es la personificación de la perfección.
A su vez, variantes como el Prime Rib con hueso y el imponente Tomahawk comparten el escenario, consolidando al Rib Eye como un eterno favorito, solicitado incluso para compartir en mesa.
Otra joya de la parrilla es el Porterhouse, proveniente de las primeras cinco costillas del asado. Su gran tamaño, el centro de filete jugoso y la posibilidad de obtener una porción de New York al cortarlo, hacen de este corte una elección atractiva, especialmente para aquellos que disfrutan de trabajar sobre las brasas.
El New York con hueso, extraído de la parte superior del lomo de la res, se distingue por su ternura, jugosidad y moderado marmoleo. El hueso, enriquecedor durante la cocción, confiere a este corte una popularidad bien ganada.
En el polo opuesto, el Centro de Filete, caracterizado por su escasa presencia de grasa, se erige como una opción suave y apreciada por aquellos que buscan una experiencia más magra.
La Picaña, un clásico atemporal, destaca como un corte que merece una atención especial al prepararlo en la parrilla. La destreza en su manipulación es fundamental, y, según el chef Dávila, siempre será una elección que enriquecerá cualquier asado.

Más allá de la selección de cortes, Mike Dávila comparte su perspectiva sobre los términos de cocción ideales. Mientras que el término 'medio' es su preferencia, reconoce la variabilidad según los gustos del cliente, destacando la preferencia generalizada por el punto.
Entre los secretos compartidos, el reposado se alza como un elemento crucial en la culminación de cualquier obra maestra parrillera. Dávila aconseja un reposo de cinco minutos para permitir que la carne regrese a su temperatura y conserve su jugosidad interna.
El chef desvela la importancia de evitar solicitar la carne en plancha caliente en restaurantes, señalando que alterará el término deseado. Con sabiduría acumulada, concluye recomendando el uso del termómetro, asegurando que es el aliado infalible para controlar la jugosidad de cada corte, desde el Short Rib hasta el Brisket.
En el universo de la parrilla, Mike Dávila no solo revela los cortes de carne de moda, sino que también comparte los secretos detrás de la perfección culinaria. Un viaje sensorial que invita a explorar la excelencia en cada bocado, donde la parrilla se convierte en un arte, y cada corte, una obra maestra única.