
Las festividades de diciembre traen consigo una antigua y encantadora tradición: el brindis con sidra. Esta bebida, símbolo de celebración arraigado durante siglos en diversas culturas alrededor del mundo, adquiere un encanto especial durante la Navidad.
La milenaria bebida de la sidra, perfecta para disfrutar en cualquier momento, ha encontrado su lugar central en las festividades decembrinas. Se cree que este aumento en su consumo está estrechamente relacionado con la mayor producción y cultivo de manzanas. En México, esta abundancia anual dio paso a la arraigada tradición de brindar con sidra durante esta época festiva.
En la actualidad, marcas como Strongbow® han llevado lo natural a un lugar prominente durante todo el año. Su frescura, efervescencia y versatilidad la convierten en la elección perfecta para acompañar momentos de celebración entre familiares y amigos.
Para los apasionados de la sidra durante esta temporada, se comparten un par de recetas innovadoras que sorprenderán en los próximos brindis:

Por los buenos momentos
- En un vaso de 250 ml con hielo, añadir una pieza pequeña de higo deshidratado, una rodaja de manzana verde y una pisca de hierbas de azafrán.
- Agregar 185 ml de Strongbow® Honey. Finalizar decorando con una rama de romero y ahumando ligeramente los bordes.
Por la buena compañía
- Mezclar un poco de carbón activado con 10 ml de miel.
- En un vaso de 250 ml con hielo, agregar 185 ml de Strongbow® Gold Apple y verter la mezcla de miel sobre la bebida.
- Aromatizar con cáscara de naranja y flor de azar comestible.
Por la buena vida
- En un vaso de 250 ml, colocar frutos rojos al gusto y una pisca de pimienta rosa, aplastando suavemente para resaltar los sabores.
- Añadir hielo y 185 ml de Strongbow® Red Berries. Finalizar con sal infusionada con cítricos y zarzamoras para decorar.
El equilibrio entre dulzor y acidez que ofrece Strongbow® convierte al cider en una bebida predilecta. Además, estos cócteles son visualmente atractivos, ideales para compartir y replicar en redes sociales.
La tradición se mezcla con la innovación, permitiendo que cada brindis se convierta en un momento especial, fusionando lo ancestral con la creatividad contemporánea en una copa de sidra.