

Filetear: cortar un ingrediente en lonjas delgadas y alargadas.
Flamear: rociar un alimento con un licor y prenderle fuego.
Freír: introducir un alimento en una sartén con aceite caliente, para que se cocine.
Glasear: cubrir con un preparado dulce como fondant, mermelada o azúcar, para dar brillo.
Gratinar: introducir en el horno a temperatura alta, para que la superficie de un platillo se dore o se derrita.
Grumo: parte de una sustancia que se coagula. Son bolitas que se pueden formar en las harinas o sopas cuando no se revuelven lo suficiente o se cuecen mal.

Hojaldre: pasta compuesta de harina y mantequilla, que al cocerse se separa en capas.
Horno fuerte: temperatura alta que se usa para dorar algo rápidamente por fuera.
Horno regular: calor uniforme de 175 a 200 °C, que se utiliza para hornear todo tipo de bizcochos.
Incorporar: revolver con cuidado dos tipos de mezclas, puede ser una de ingredientes secos y otra de líquidos.
Licuar: moler en la licuadora, hasta incorporar perfectamente.
Líquidos de cocción: la grasa o jugos producidos por la carne o las aves durante la cocción se reutilizan, para hacer la salsa del platillo.
Macedonia: mezcla de diferentes tipos de frutas.
Macerar: remojar frutas en azúcar, vino o licor, para que se impregnen del sabor.
Martajar: machacar muy bien con el mortero.
Moldear: colocar un preparado dentro de un molde para que tome la forma de éste.
Montar: batir crema, claras o nata, para que aumenten su volumen y queden espumosas.
Mousse: preparado muy ligero y espumoso, hecho a base de crema o claras de huevo, batidas a punto de nieve.

Pastillaje: mezcla de azúcar glas con almidón, jugo de limón y agua. Puede colorearse y se usa para hacer decoraciones.
Picar: cortar finamente algunos ingredientes que utilices.
Prensar: poner un peso sobre un preparado, para comprimirlo.
Rallar: desmenuzar queso o chocolate con un rallador.
Rebanar: extender una pasta con un rodillo, para cortarla o cubrir un molde.
Rebozar: cubrir un ingrediente con harina y un huevo batido antes de freír.
Reducir: disminuir, por evaporación, el volumen de un preparado líquido al hervirlo, para que resulte más sustancioso o se espese.
Salsear: cubrir de salsa algo al momento de servir.
Saltear: cocinar total o parcialmente a fuego vivo, de modo que lo salteado resulte dorado, pero conserve sus jugos.
Sofreír: dorar un alimento en aceite, mantequilla o una mezcla de ambas, para sellar los jugos.
Tartaletas: pastelitos con base de pay o tarta, rellenos con fruta y de tamaño individual.
Tiras: masas o ingredientes cortados de 5 o 10 cm de largo.
Zumo: jugo o líquido que se extrae de la naranja, limón, uvas o cualquier otra fruta